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Las marcas de fantasía

Las marcas de fantasía

Las organizaciones tienen registrados determinados nombres comerciales, algunos con limitaciones a determinados...


Existen un conjunto de prefijos, sufijos, términos o palabras utilizadas comúnmente en la industria de nuestro país para identificar un grupo de productos. Por lo general hacen referencia a alguna característica del producto, como su forma farmacéutica o su concentración (potencia y forma de liberación). También el nombre puede aludir a la cantidad de moléculas que contiene el producto así como alguna característica de la patología o del segmento terapéutico al cual apunta. Esta táctica tiene como finalidad que el producto sea fácilmente identificado, sobre todo en aquellos mercados donde conviven muchas marcas.

Las diferentes formas farmacéuticas suelen ser destacadas en las marcas. Por ejemplo, cuando el producto se presenta en cápsulas blandas encontramos nombres como Metaflex 50 CB (Montpellier), Dioxaflex CB (Bagó) o directamente Ibupirac Cápsula Blanda (Pfizer). Si la forma farmacéutica son óvulos podemos citar a Ovufem (Bernabó) y a Ovumix (Elea-Phoenix). Y así encontraremos ejemplos de todo tipo, como los comprimidos sublinguales (Sinálgico SL de Bernabó o Clonagin SL de Baliarda) o los geles (Blokium Gel de Casasco o Trial Gel de Beta).

En algunas ocasiones, los productos expresan las distintas concentraciones. Por ejemplo, Oxa Gel (Beta) contiene diclofenac a determinada concentración mientras que el Oxa Gel Plus tiene mayor cantidad de dicho principio activo. Lo mismo ocurre con Oxagesic y Oxagesic Forte (este último tiene mayor concentración de paracetamol). En otros casos, se destaca si la droga es de liberación común o de liberación extendida o una combinación de ambas. La quetiapina de liberación común de Raffo se llama Quetiazic, mientas que la de liberación extendida se llama Quetiazic XR (refiere a su denominación en inglés “extended release”). El Oxa 75 Rapilent refleja en su nombre que una cantidad de su principio activo se libera de forma inmediata y el resto en forma más gradual. Como hemos visto, los términos Plus, Forte o XR son patrimonio común de muchas marcas farmacéuticas.

Por otro lado, la asociación de moléculas también puede hacerse presente en los nombres comerciales. Casasco contaba originalmente en su rica cartera de medicamentos con dos hipolipemiantes: Ampliar (atorvastatina) y Nalecol (ezetimibe). Tiempo después, surgió la combinación de ambos fármacos. Primero se dio en forma de “combo”, es decir el mismo envase contenía un blíster con atorvastina y un blíster con ezetimibe. Así surgió Ampliar Duo. Podría haber lanzado Nalecol Duo, pero lógicamente optó por la marca más reconocida, en este caso Ampliar (es importante señalar que siempre las combinaciones deben expresarse bajo la marca más fuerte, en el caso de contar de antemano con ambas moléculas en el portfolio). Luego dicha asociación se presentó en un solo comprimido, y apareció Ampliar Plus. Baliarda eligió una estrategia distinta: decidió que Torivas (atorvastatina) se llamara Torimibe (la combinación con ezetimibe).

El camino recorrido por Casasco se repite en múltiples marcas y moléculas. Por ejemplo, Teva cuenta en su cartera de productos con Terloc (amlodipina), mientras que la asociación con benazepril la comercializa con el nombre Terloc Duo. Asimismo, Fecofar hizo lo propio con Bideon Biotic (tobramicina) y Bideon Biotic Plus (tobramicina más dexametasona).

Un ejemplo distinto se da en la asociación de la metformina con otros hipoglucemiantes ya que aquí se suele usar el sufijo Met. Son los casos de Xelevia Met (Gador), Endial Met (Roemmers), Zomarist Met (Montpellier) o Adiuvan Met (Lazar). Distinta fue la idea de Sidus, ya que no agregó el término Duo o Plus a un producto anterior sino que creó directamente una combinación entre ibuprofeno y paracetamol y la bautizó Duomax. Dos marcas que tienen esta misma lógica son los antivirales Tricivir de GSK y Trilaxis de GP Pharm, ambas relacionando su composición de 3 principios activos con la patología. Pero más allá de casos particulares, está claro que los sufijos Duo y Plus son los más utilizados para expresar la combinación de drogas.

Incluso hay nombres comerciales que reflejan la cantidad de comprimidos que trae el envase, tales son los casos de Triamid de Beta y Tritab de Sidus. Ambos productos contienen azitromicina, un antibiótico. Lo curioso fue que al principio el tratamiento consistía en el consumo de sólo tres comprimidos, pero luego, producto de la típica resistencia de los virus, se empezó a recomendar la ingesta de 4, 5 y hasta 6 comprimidos para abarcar un mayor espectro. ¿Acaso estas marcas quedaron desfasadas respecto de esta nueva realidad? De ninguna manera. Para cuando ya la recomendación era extender el tratamiento, Triamid y Tritab eran marcas muy impuestas. Una comparación, quizás un tanto singular, se puede hacer con el canal de cable C5N. Cuando se lanzó esta emisora de noticias, el nombre se pensó como una combinación de la reconocida cadena CNN y el 5, el canal donde se emitía por cable. Tiempo después el número de canal cambió, pero la marca C5N ya era ampliamente reconocida.

Como ya hemos señalado a lo largo del artículo, varias patologías están relacionadas con las marcas de los medicamentos. Los antiinflamatorios, en sus distintas y múltiples versiones, son un fiel ejemplo. Cuando el medicamento, además de combatir la inflamación, es miorrelajante, se utiliza el prefijo Flex (Rodinac Flex de Géminis), mientras que si es también analgésico se emplea el término Gesic (Rodinac Gesic). Asimismo, la expresión Migra también es comúnmente usada para asociar a un analgésico con un antimigrañoso (Ibupirac Migra de Pfizer).

Quizás el caso más elocuente donde una indicación terapéutica es expresada en las marca se da en los antigripales. El sufijo Grip se utiliza con mucha frecuencia: Biogrip (Sanofi-Aventis), Decidex Grip (Roemmers), Fullgrip (Takeda) e Inmunogrip (Gezzi) son sólo algunos ejemplos.

Por último, mencionaremos la relación del segmento terapéutico con los productos. Ya hemos visto el caso del prefijo Neuro para la especialidad de neurología. Otro caso interesante es el segmento de la diabetes. Muchos nombres comienzan con el prefijo Diab: Diabeglipt (Temis-Lostaló), Diabemin (Lafedar), Diaben (Pharmadorf) y Diabinese (Pfizer). También vemos este patrón en la segmento gastroenterológico, donde un sinfín de marcas comienzan con el prefijo Gastro. En la lista aparecen Gastrokin (Sanitas), Gastromax (Gador), Gastromed (Sanitas), Gastrosedol (Nova Argentia) o Gastrotem (Temis-Lostaló).

Los productos ginecológicos no escapan a esta regla. El prefijo Gin se hace presente en Ginal Cent (Beta), Ginkan (Baliarda), Ginelea (Elea-Phoenix), etc. Un caso interesante dentro de esta especialidad es el de los anticonceptivos, en donde la estrategia marcaria de las compañías es emplear nombres de mujeres para que ellas se sientan identificadas. Por lo general, se elijen nombres fuertes y un tanto exóticos, como Máxima (Pharmadorf), Umma (Biotenk), Yasmin (Bayer) y Kala (Bernabó). Como se observa, Craveri se destaca con una marca muy potente: Elektra.

Gregorio Zidar

 

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