Según el artículo de SDG Group “Artificial Intelligence in Pharma: What 2025 Holds for Us”, la IA ya ha estado presente en la industria farmacéutica durante varios años, optimizando procesos variados, pero 2025 marcará un punto de inflexión, con adopción a gran escala y efectos tangibles en el ámbito comercial.
Una primera palanca es la automatización de los procesos regulatorios mediante IA generativa: desde el análisis de requisitos normativos internacionales hasta la generación de documentación automática para agilizar los trámites de aprobación, reduciendo errores y acelerando el tiempo al mercado. Esto tiene implicancias directas para marketing porque un lanzamiento más ágil permite adelantar estrategias de mercado y posicionamiento.
La segunda palanca radica en la conversión de datos en insights de negocio: las compañías farmacéuticas trabajan con cantidades masivas de datos (ventas, interacción con profesionales de salud, prescripciones, demanda del mercado) y la IA está liberando el potencial al automatizar el análisis y generar informes estratégicos que antes demandaban mucho esfuerzo manual y conocimiento técnico especializado. Esto permite que los equipos de marketing accedan a información procesada para decisiones más ágiles.
Tercera, la IA predictiva aplicada a ventas: ya no basta con analizar lo que pasó, sino anticipar lo que va a pasar. Esto se traduce en prever patrones de prescripción, comportamientos de profesionales de la salud, detectar señales de abandono o pérdidas en la base de prescriptores. Así los equipos comerciales pueden ajustar estrategias de forma proactiva, personalización mediante.
Cuarta, la hiperpersonalización de las relaciones con los profesionales de salud: la aproximación masiva tradicional (“campaña general para todos los médicos”) está siendo reemplazada por acciones individualizadas gracias a la segmentación mediante IA y al concepto de “Next Best Action”. Cada profesional recibe el contenido adecuado, por el canal adecuado (visita en persona, email, llamada telefónica) en el momento adecuado. Este paradigma se aplica directamente a la estrategia de marketing farmacéutico.
Quinta, los asistentes virtuales, chatbots y sistemas 24/7 al servicio de los profesionales y de los equipos comerciales: con la evolución de los modelos de lenguaje, los asistentes ya no sólo responden preguntas básicas, sino que se convierten en aliados en la relación entre la empresa farmacéutica, el profesional y el paciente. Esto abre nuevas formas de comunicación, soporte y fidelización.
Finalmente, medir el retorno de la inversión de la IA ya no se trata únicamente de costes, sino de impacto real en engagement, eficiencia operativa y valor comercial. Las empresas exitosas adoptarán métricas alineadas con objetivos de negocio. Para el marketing farmacéutico, esto obliga a reevaluar tanto el presupuesto como las capacidades de medición y analítica interna.
En suma, 2025 será un año clave donde la IA dejará de ser promesa y pasará a ser parte integral de la estrategia comercial de la industria farmacéutica.
Fuente: sdggroup.com
